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lunes, 7 de septiembre de 2015

7 pasos para un estilo de vida saludable


Hacer ejercicio, descansar y convivir con amigos son algunos consejos para tener calidad de vida; puedes organizar tu día para adoptar estos tips que te harán sentirte más sano, fuerte y feliz.

 Mantener una vida en equilibrio puede volverse todo un reto. Trabajamos todo el día, comemos donde podemos y no tenemos tiempo para descansar. Sin embargo, puedes organizar tu día para adoptar estos siete sencillos tips que, sin duda, te harán sentirte más sano, fuerte y feliz.

Haz ejercicio. 


Realizar una actividad física no sólo es bueno para bajar de peso, también mejora la capacidad cardiaca y pulmonar, ayuda a prevenir e incluso tratar enfermedades crónicas (como hipertensión, cáncer y depresión) y disminuye el colesterol. Además, mejora la calidad del sueño y tiene un efecto regulador del estrés, por lo que reduce la ansiedad y estabiliza el estado de ánimo 

Descansa. El sueño es un indicador de salud. Algunas enfermedades cardiovasculares, respiratorias y metabólicas están ligadas a la calidad del sueño. Procura dormir el tiempo necesario, pero recuerda que para mantenernos sanos necesitamos tanto cantidad, como calidad. 

Relájate. El estrés se define como cualquier amenaza que nuestro cuerpo percibe, ya sea físico (dolor, enfermedad, hambre) o psicológico (depresión, ansiedad). Un estado constante de estrés ocasiona que perdamos masa muscular y acumulemos más grasa; eleva la tensión arterial, aumenta el colesterol en la sangre y disminuye los niveles de colesterol bueno o HDL. Esto se traduce en ganancia de peso corporal y, por tanto, en un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas no trasmisibles. Combate el estrés practicando yoga o meditación. 

Visita a tu médico. Para prevenir y para curarte. El médico puede guiarte para modificar factores de riesgo de nuevos padecimientos. La mayoría de las enfermedades pueden curarse si se detectan a tiempo. No olvides realizarte un chequeo. 

Toma de 6 a 8 vasos de agua al día.El agua nos ayuda a tener una buena digestión, mantener la temperatura normal de nuestro cuerpo y eliminar las sustancias de desecho. La mayor parte de los nutrimientos que obtenemos de los alimentos, pueden usarse por el cuerpo humano sólo gracias al agua.

Evita el tabaquismo y el alcoholismo. Según el informe técnico de la Organización Mundial de la Salud: Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas, evitar el consumo del tabaco y el alcohol puede prevenir gastritis, esofagitis, cáncer y enfermedades hepáticas. Recuerda que las consecuencias del tabaquismo y el alcoholismo, no sólo son perjudiciales para uno, sino para toda la familia y los que te rodean. 

Convive. El bienestar psicosocial es parte de la salud. Realiza actividades recreativas que te permitan divertirte y distraerte. Visita lugares diferentes, da un paseo por la naturaleza y aprovecha para consentirte con los que más quieres. Recuerda que la salud no es la ausencia de enfermedades, sino el perfecto equilibrio entre tu cuerpo, mente y espíritu.

viernes, 6 de marzo de 2015

Cambio de estilo

Alerta con quedarse anclada en un estilo cuando una tiene ya cierta edad: ¡eso es lo que avejenta ! Es el mayor peligro que nos acecha cuando cumplimos los cuarenta y seguimos vistiéndonos como cuando teníamos treinta. Salimos de esa bendita década y empezamos a sentirnos bien, a ver que todo funciona, todo es posible, que nuestra vida laboral es apasionante, y nuestra vida sentimental también, los hijos . . . Somos jóvenes y maduras a la vez, y querríamos que eso siguiera siempre igual, aunque ¡ tampoco hay tiempo para pensar !


A los cuarenta, y de la forma más sorprendente, nos planteamos una pregunta surrealista: ¿Todavía me lo puedo permitir ?, y más que el hecho de saber la respuesta, lo que nos asombra es habernos planteado la pregunta. En realidad, aún no es tarde, ¡ aunque más vale tarde que nunca ! Es muy importante no aferrarnos a lo que nos favorecía tanto diez años antes. Hemos cambiado, los tiempos han cambiado, y también la moda. Podemos reivindicar un estilo determinado, pero caer en el aburrimiento, en la falta de interés por las novedades, en la ausencia de deseo, en la rutina y en el miedo al cambio o al error, ¡ eso NO ! Hay que aceptar que una puede equivocarse.
Hay que saber variar el estilo cuando nos hacemos mayores. No se trata de cambiar, sino de evolucionar.


Regla de oro N° 1


  • No seguir jamás los convencionalismos.
  • No descuidarse jamás.
Regla de oro N° 2

Encontrá siempre el accesorio que transforme tu imagen. Hacé que se note . . . ¡ los viejos rockeros nunca mueren !
Ejemplo: Si con frecuencia te vestís con colores neutros; azul marino, negro, camisa blanca, usá una camisa fucsia y sorprendé a todo el mundo. De entrada, ¡ a nadie le interesará ya la edad que tenés !


Fuente: Guía de estilo de Inés de la Fressange.