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jueves, 29 de octubre de 2015

Preparate un batido de belleza

Un batido puede ser una deliciosa ración de salud y belleza. Usá los licuados como una sencilla y sabrosa manera de introducir frutas variadas y algunos alimentos energéticos en tu cuerpo. Estos cremosos licuados casi siempre salen bien, y nunca tienen porque ser los mismos. La receta básica que sigue puede modificarse sustituyendo el jugo de manzana por leche descremada, leche de soja, leche de almendras o yogurt; o, si lo vas a servir como desayuno y no de postre, agregale nutrientes en polvo, germen de trigo u otros suplementos. Cuando prepares la receta original, pensá que cada porción contiene 116 calorías, 1 gramo de proteína, 27 gramos de carbohidratos y nada de grasa.

Licuado de frutilla

Ingredientes:
1 banana grande, cortada en rodajas de 2,5 cm
1 taza de frutillas
1/2 o 1 taza de jugo de manzana sin azúcar

Preparación:
Introducí los trozos de banana y frutilla en la licuadora con media taza de jugo de manzana. Triturá a máxima velocidad hasta que la mezcla quede compacta y cremosa. Si lo necesitás, añadí un poco más de jugo para terminar de licuar la fruta. Da para dos porciones de postre. Servir enseguida.



ACTO REJUVENECEDOR: Preparate un batido para desayunar mañana.

Fuente: Cada día más joven. victoria Morán.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Detox, la dieta desintoxicante


La dieta «Detox» es la dieta el momento

¿Su secreto? Seleccionar los alimentos y reequilibrar las comidas para purificar el organismo liberándolo de toxinas. ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de esta dieta? Echa un vistazo a las aclaraciones de Caroline Jolivost, nutricionista y testigo de la eficacia de la dieta.
La dieta Detox es la dieta de moda que promueve la alimentación sana y natural. Caroline Jolivot, especialista en nutrición, nos ha explicado un poquito más de este régimen.

 «Detox» es un término curioso, parece incluso un tanto agresivo. Hay que enfrentarse a los problemas, y más aún en las ciudades, donde nos exponemos a múltiples formas de intoxicación.  Nos intoxicamos interiormente con la comida a causa de todos los productos químicos que contienen los alimentos no-biológicos. Pero podemos intoxicarnos también por el aire. La atmósfera está altamente contaminada: metales pesados, dióxido de carbono, dioxina... Los productos químicos y fitosanitarios utilizados en la alimentación pueden causar enfermedades y pérdida de energía. Existe igualmente intoxicación como consecuencia de ciertos tratamientos medicamentosos tomados hace y durante mucho tiempo. Por todas estas razones, las toxinas se acumulan en nuestro cuerpo, por desagradable que parezca. «Detox» implica eliminar estas toxinas y para ello es necesario concienciarse de su existencia y así poder luego hacer todo lo posible para eliminarlas, para hacer una limpieza a fondo.

El cuerpo tiene su propio sistema de detoxificación

Sin embargo, a veces sucede que los órganos más solicitados para estas tareas, como los riñones, los intestinos o los pulmones, se agotan. La dieta Detox ayuda al organismo a eliminar las toxinas mediante un reequilibrio de la alimentación. Este nuevo equilibrio nos permite perder esos kilos de más y volver así a nuestro peso ideal.
Con este régimen vamos a limitar los productos químicos que consumimos habitualmente. Si conseguimos consumir alimentos biológicos durante 3 semanas ya habremos hecho algo. Si podemos comer alimentos crudos, nos inclinaremos antes de nada por las verduras. En cuanto a las frutas, sumaremos varias piezas al día. Nuestras prioridades: los alimentos crudos, incorporar fermentados, no abusar de los feculentos, cereales que sean digestivos, es decir arroz, quinua, cebada. Legumbres como lentejas, garbanzos y adukis.


Fuente: www.doctissimo.es

lunes, 7 de septiembre de 2015

7 pasos para un estilo de vida saludable


Hacer ejercicio, descansar y convivir con amigos son algunos consejos para tener calidad de vida; puedes organizar tu día para adoptar estos tips que te harán sentirte más sano, fuerte y feliz.

 Mantener una vida en equilibrio puede volverse todo un reto. Trabajamos todo el día, comemos donde podemos y no tenemos tiempo para descansar. Sin embargo, puedes organizar tu día para adoptar estos siete sencillos tips que, sin duda, te harán sentirte más sano, fuerte y feliz.

Haz ejercicio. 


Realizar una actividad física no sólo es bueno para bajar de peso, también mejora la capacidad cardiaca y pulmonar, ayuda a prevenir e incluso tratar enfermedades crónicas (como hipertensión, cáncer y depresión) y disminuye el colesterol. Además, mejora la calidad del sueño y tiene un efecto regulador del estrés, por lo que reduce la ansiedad y estabiliza el estado de ánimo 

Descansa. El sueño es un indicador de salud. Algunas enfermedades cardiovasculares, respiratorias y metabólicas están ligadas a la calidad del sueño. Procura dormir el tiempo necesario, pero recuerda que para mantenernos sanos necesitamos tanto cantidad, como calidad. 

Relájate. El estrés se define como cualquier amenaza que nuestro cuerpo percibe, ya sea físico (dolor, enfermedad, hambre) o psicológico (depresión, ansiedad). Un estado constante de estrés ocasiona que perdamos masa muscular y acumulemos más grasa; eleva la tensión arterial, aumenta el colesterol en la sangre y disminuye los niveles de colesterol bueno o HDL. Esto se traduce en ganancia de peso corporal y, por tanto, en un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas no trasmisibles. Combate el estrés practicando yoga o meditación. 

Visita a tu médico. Para prevenir y para curarte. El médico puede guiarte para modificar factores de riesgo de nuevos padecimientos. La mayoría de las enfermedades pueden curarse si se detectan a tiempo. No olvides realizarte un chequeo. 

Toma de 6 a 8 vasos de agua al día.El agua nos ayuda a tener una buena digestión, mantener la temperatura normal de nuestro cuerpo y eliminar las sustancias de desecho. La mayor parte de los nutrimientos que obtenemos de los alimentos, pueden usarse por el cuerpo humano sólo gracias al agua.

Evita el tabaquismo y el alcoholismo. Según el informe técnico de la Organización Mundial de la Salud: Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas, evitar el consumo del tabaco y el alcohol puede prevenir gastritis, esofagitis, cáncer y enfermedades hepáticas. Recuerda que las consecuencias del tabaquismo y el alcoholismo, no sólo son perjudiciales para uno, sino para toda la familia y los que te rodean. 

Convive. El bienestar psicosocial es parte de la salud. Realiza actividades recreativas que te permitan divertirte y distraerte. Visita lugares diferentes, da un paseo por la naturaleza y aprovecha para consentirte con los que más quieres. Recuerda que la salud no es la ausencia de enfermedades, sino el perfecto equilibrio entre tu cuerpo, mente y espíritu.

viernes, 7 de agosto de 2015

Soy mi mejor versión


Está bien que quieras mejorar tu aspecto y quieras verte mejor, pero me encantaría que tu motivación para llevar un estilo de vida saludable y ponerte en forma no solo sea tu apariencia física, ¿por qué?, porque siempre te vas a encontrar con detractores que no les gusta lo que ven (o aunque les encante se niegan a reconocerlo).
Unos te van a decir que deberías perder peso, otros te dirán que te estás quedando demasiado delgada, para algunos te faltará masa muscular mientras que para otros estás perdiendo tus formas femeninas, el caso es que siempre vas a recibir críticas, pero… ¿y qué más da lo que piensen los demás?, sólo importa lo que realmente pienses vos y si de verdad querés verte mejor físicamente primero te tendrás que querer y aceptar  tal como sos, porque aunque siempre se puede mejorar, vos ya sos maravillosa.

Muchas personas con hábitos de vida poco saludables van a intentar justificar su estilo de vida a costa de criticarte, porque estás haciendo las cosas bien para tu cuerpo y tu salud, pero… ¿sabés una cosa?, a ellos en el fondo les gustaría tener tu disciplina y tu determinación para hacer lo que estás haciendo, cuidarte, aunque claro, nunca lo van a reconocer.
La verdad es que a todos nos gustaría sentirnos bien con nosotros mismos, pero es mucho más sencillo sabotear la seguridad de las personas en las que nos gustaría convertirnos y criticarlas que hacer el esfuerzo de asumir que realmente somos nosotros los que deberíamos cambiar y tomar conciencia de que lo estamos haciendo mal en vez de “machacar” a los que ya se han puesto “manos a la obra” para verse y sentirse mejor.

El primer paso: Aceptate como sos.


Todos tenemos una genética diferente, unos somos más altos y otros más bajos, unos son rubios y otros morenos y todos también nacemos marcados con un somatotipo que va a definir la estructura de nuestro cuerpo y en función de eso, donde tendemos a acumular la grasa.
No existen cuerpos mejores que otros, simplemente existen cuerpos diferentes, y una vez que aceptemos el tipo de cuerpo que tenemos vamos a poder trabajar para mejorarlo.
Es importante que te sientas orgulloso de tu cuerpo y que no lo compares con el cuerpo de otra persona, si comparas tu cuerpo constantemente con el de la/el súper modelo de moda nunca te vas a sentir orgullosa de tu propio cuerpo, pero si comparás tu versión actual con la de hace algunos meses seguro que te vas a sentir orgullosa y continuarás por el buen camino.
Si hay un consejo que te puedo dar desde la experiencia de estos últimos años es que dejes de preocuparte por las cosas que no podés cambiar y te preocupes por las que sí que podés cambiar desde ahora mismo, si creés que podés mejorar… ¡hacelo!, y sobre todo disfrutá del camino, disfrutá cuando haces las cosas bien pero también disfrutá cuando las hacés mal. Si un día tienes buenos planes y te saltás el entrenamiento o te apetece darte un homenaje culinario hacelo sin remordimientos, porque eso también es parte del camino hacia una vida saludable.
Por cierto, ¿sabés una cosa?, así, tal como eres maravillosa, no pierdas de vista las cosas buenas que ya tenés intentando cambiar las que no tenés y aprendé a ser la mejor versión de vos misma.




Fuente: Raquel Domínguez, a través de su blog Operación Bikini

viernes, 27 de marzo de 2015

Azúcar agregado

La mejor manera de enfrentarse al azúcar es, no agregarla, lo cual puede ser todo un reto, porque muchos productos elaborados contienen azúcar, y eso lleva a un consumo diario que a demasiadas mujeres nos cansa, nos engorda y nos envejece.



Un continuo aluvión de azúcar deprime el sistema inmunológico, reduce los niveles de HDL (colesterol bueno), aumenta el de los triglicéridos ( un factor de riesgo para enfermedades coronarias ), y produce efectos oxidantes (ésto es, efectos negativos de los radicales libres). 

El consumo de grasas saturadas, que acompañan al azúcar, en caprichos como los helados, acentúa estos efectos.
Además, el azúcar que comemos suele ser del peor tipo. El azúcar refinado de mesa (sacarosa) ya es bastante nocivo, porque a parte de las calorías no nos proporciona ningún nutriente; pero buena parte del azúcar que consumimos hoy en día es jarabe de maíz rico en fructosa.



Contraataque:


  • Comé alimentos integrales: Frutas enteras, cereales integrales.
  • Leé las etiquetas: Si el azúcar es uno de los cuatro primeros ingredientes, no compres el producto.
  • Usá endulzantes naturales: Los edulcorantes artificiales son cuestionables y algo innecesario para el organismo. Existen alternativas como la stevia y la miel.
  • Recuperá la noción del "antojo": La mayoría de las personas puede consumir azúcar cuando está de vacaciones y en grandes ocasiones sin que le afecte. El el atracón de azúcar los 365 días del año lo que nos perjudica. Si no querés dejar del todo el azúcar, recuperá la idea del antojo; así cuando tengas uno, lo encontrarás delicioso.


martes, 10 de marzo de 2015

Los "superalimentos"

Los superalimentos son los alimentos de la lista nutricional que más posibilidades tienen de dar buenos resultados. Mientras que todos los alimentos naturales tienen algo que los hace recomendables, éstos productos alimenticios de elevado rendimiento ofrecen siempre una alta concentración de vitaminas, antioxidantes, sustancias fitoquímicas y otros elementos rejuvenecedores.


Verduras ( repollo, lechuga, brócoli ): vitaminas A y C, calcio, hierro y fibra; aparte más proteínas por calorías que los alimentos tradicionalmente "ricos en proteínas".


Hortalizas amarillas y frutas (zanahoria, calabaza, melón, damasco, papaya, mango ): son las estrellas del beta-caroteno, junto con la humilde batata a la que se ha considerado la hortaliza más sana del mundo.


Tomates (incluidos el zumo de tomate y la salsa ): vitamina C, vitamina A, y el fitoquímico llamado "licopeno", que previene contra las enfermedades coronarias y el cáncer. 


Bayas y cítricos: vitamina C, sustancias fitoquímicas, y muy pocas calorías que dejen huellas.


Brotes de soja y otras legumbres: las proteínas que el cuerpo necesita, fibra; y, en la soja, isoflavonas que regulan la producción de hormonas.


Frutos secos, semillas y paltas (en cantidades razonables): ácidos grasos esenciales, zinc y propiedades saciantes.


¡ Comé "superalimentos" y gozá de una "supersalud" !

Fuente: Cada día más joven. Victoria Morán.