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martes, 3 de noviembre de 2015

La belleza del coraje

Puede que parezca injusto, pero hay una época de la vida en que el estado de nuestro cabello, nuestra piel y nuestra figura nos hacen bellas;y, en cambio, hay otra en la que estar bella significa tener que hacer algo. Para estar bella cuando has dejado de ser joven, tenés que ser valiente; lo cual significa hacer lo necesario incluso cuando te aterre.
Tenés que aceptar retos, superar los momentos difíciles y aguantar al pie del cañón en situaciones en las que una persona de menos valentía habría tirado la toalla. Era más fácil cuando solo había que ponerse el vestido adecuado.


Ganás coraje al ocuparte de esas pequeñas cosas que preferirías postergar: pedir hora para el dentista, arreglar todo el papeleo o limpiar el garage este fin de semana, en vez de esperar otros seis meses.
Ganás valentía cada vez que abrís el intimidatorio sobre de aspecto oficial antes que la consabida felicitación de cumpleaños con un cheque en el interior. Sos todo lo valiente que se puede cuando te enfrentás al ratón de la cocina, al ruido en el pasillo, o a la reunión con tu jefe con la mayor serenidad posible, sobre todo si te considerás una persona básicamente valiente salvo cuando se trata de roedores, ruidos y figuras de la autoridad.



Protagonizá pequeños actos de arrojo y osadía; luego, cuando tengas que ponerlos en práctica, sabrás como hacerlo. La valentía no es solo una atractiva cualidad; eso es lo de menos. Es algo indispensable para desenvolverse en la vida. Cuando tengas que hacer frente a una enfermedad, en tu persona o en la de alguien cercano a vos, vas a necesitar todo el coraje, toda la resistencia y toda la determinación que puedas emplear. Si muere un ser querido, podés venirte abajo o rehacerte. La valentía es el pegamento. La adquirirás con la práctica y obserbando a quienes hacen gala de ella; la forjarás ayudando a alguien que necesita mucho coraje cuando vos solo necesitás un poco; harás acopio de ella cuando hagas lo que tenés que hacer, estés asustada o no; te asegurarás de no quedarte sin valentía cuando tengas fe en algo grande, en un proceso o en un programa  razonable de tus posibilidades.


ACTO REJUVENECEDOR: En las próximas veinticuatro horas, tendrás la oportunidad de demostrar tu valentía. No la dejes escapar.

Fuente: Cada día más joven. Victoria Morán.

viernes, 7 de agosto de 2015

Soy mi mejor versión


Está bien que quieras mejorar tu aspecto y quieras verte mejor, pero me encantaría que tu motivación para llevar un estilo de vida saludable y ponerte en forma no solo sea tu apariencia física, ¿por qué?, porque siempre te vas a encontrar con detractores que no les gusta lo que ven (o aunque les encante se niegan a reconocerlo).
Unos te van a decir que deberías perder peso, otros te dirán que te estás quedando demasiado delgada, para algunos te faltará masa muscular mientras que para otros estás perdiendo tus formas femeninas, el caso es que siempre vas a recibir críticas, pero… ¿y qué más da lo que piensen los demás?, sólo importa lo que realmente pienses vos y si de verdad querés verte mejor físicamente primero te tendrás que querer y aceptar  tal como sos, porque aunque siempre se puede mejorar, vos ya sos maravillosa.

Muchas personas con hábitos de vida poco saludables van a intentar justificar su estilo de vida a costa de criticarte, porque estás haciendo las cosas bien para tu cuerpo y tu salud, pero… ¿sabés una cosa?, a ellos en el fondo les gustaría tener tu disciplina y tu determinación para hacer lo que estás haciendo, cuidarte, aunque claro, nunca lo van a reconocer.
La verdad es que a todos nos gustaría sentirnos bien con nosotros mismos, pero es mucho más sencillo sabotear la seguridad de las personas en las que nos gustaría convertirnos y criticarlas que hacer el esfuerzo de asumir que realmente somos nosotros los que deberíamos cambiar y tomar conciencia de que lo estamos haciendo mal en vez de “machacar” a los que ya se han puesto “manos a la obra” para verse y sentirse mejor.

El primer paso: Aceptate como sos.


Todos tenemos una genética diferente, unos somos más altos y otros más bajos, unos son rubios y otros morenos y todos también nacemos marcados con un somatotipo que va a definir la estructura de nuestro cuerpo y en función de eso, donde tendemos a acumular la grasa.
No existen cuerpos mejores que otros, simplemente existen cuerpos diferentes, y una vez que aceptemos el tipo de cuerpo que tenemos vamos a poder trabajar para mejorarlo.
Es importante que te sientas orgulloso de tu cuerpo y que no lo compares con el cuerpo de otra persona, si comparas tu cuerpo constantemente con el de la/el súper modelo de moda nunca te vas a sentir orgullosa de tu propio cuerpo, pero si comparás tu versión actual con la de hace algunos meses seguro que te vas a sentir orgullosa y continuarás por el buen camino.
Si hay un consejo que te puedo dar desde la experiencia de estos últimos años es que dejes de preocuparte por las cosas que no podés cambiar y te preocupes por las que sí que podés cambiar desde ahora mismo, si creés que podés mejorar… ¡hacelo!, y sobre todo disfrutá del camino, disfrutá cuando haces las cosas bien pero también disfrutá cuando las hacés mal. Si un día tienes buenos planes y te saltás el entrenamiento o te apetece darte un homenaje culinario hacelo sin remordimientos, porque eso también es parte del camino hacia una vida saludable.
Por cierto, ¿sabés una cosa?, así, tal como eres maravillosa, no pierdas de vista las cosas buenas que ya tenés intentando cambiar las que no tenés y aprendé a ser la mejor versión de vos misma.




Fuente: Raquel Domínguez, a través de su blog Operación Bikini

lunes, 13 de julio de 2015

Posa como reina, deslízate como una bailarina!

Si te dijeran que puedes parecer tres kilos más delgada y cinco años más joven en un abrir y cerrar de ojos... Lo creerías?


Nuestras madres tenían razón: Cuánto mejor nos vemos al sentarnos derechas, adelantando la barbilla, cuadrando los hombros!

Ver una mujer o un hombre elegante enseguida llama la atención; poco nos importa su peso o su edad. Se mueven con garbo y le dicen al mundo que son alguien, que tienen presencia.
Enconvarse comprime los órganos internos, impide respirar hondo y pone en peligro la integridad de la columna vertebral. Quienes se paran así parecen tristes, abatidos, o vagos!
Cuando te paras y sientas derecha pareces seguridad de ti misma (lo seas o no).
Fíjate en este momento en tu actitud... cómo estás sentada? Están tus hombros y caderas alineados y relajados? No se trata de juzgar tu postura, sino de tomar conciencia en lo que debemos cambiar. A veces una mala postura y un andar indiferente son indicio de depresión o de una profunda tristeza. 

Y qué hay de los tres kilos?!

Cuando te paras derecha estiras tu torso (beneficio adicional: pareces más alta), adelantas el pecho y te obligas a meter panza. Además tu andar se vuelve más elástico y rítmico, lo que te rejuvenece aunque no hayas tenido esa intención...

Entonces... Qué esperas?

  1. Tus orejas deben estar a la altura de tus hombros mientras miras al frente
  2. Verifica que tu cuerpo esté erguido
  3. Los hombros deben estar ligeramente hacia atrás, es decir, saca tu pecho hacia afuera
  4. Contrae el abdomen. Esto además de hacerte ver más delgada, mejora tu postura
  5. Mantén tu cuerpo estirado; tu barbilla paralela al piso y ligeramente hacia arriba
  6. Da pasos moderados. Ni muy cortos o demasiado largos
  7. Lleva un ritmo entre tu brazo derecho y tu pie izquierdo y viceversa
Si a esto le añades una actitud positiva y mirar siempre de frente, no sólo te ayudará a mejorar la alineación de tu columna y huesos, además ganarás más confianza en ti misma. ¡Haz la prueba y siéntete mejor!

jueves, 18 de junio de 2015

Tabaco y espejos

Casi todo tiene sus ventajas e inconvenientes: tomar vitaminas, comer carne, beber vino, tener canas o teñirse. Pero el tabaco solo tiene inconvenientes: si fumás, dejálo, y negate a respirar el humo de los demás si no fumás. No resulta fácil dejarlo. Sabiendo esto, parece que existe muy poca compasión por los fumadores que quieren dejar de fumar, ya que las estadísticas indican que cuatro de cada cinco se encuentran en esta situación. Si bien entendemos que los alcohólicos y drogadictos necesitan pasar semanas en centros de rehabilitación y asistir a reuniones durante el resto de su vida, muchos de nosotros esperamos que los fumadores abandonen su hábito con un poco de voluntad en la primera tentativa.


Si sos una fumadora que intenta dejar el tabaco, perseverá hasta que lo consigas y sé compasiva con vos misma si quienes te rodean no lo son. En el caso que empezaras a fumar en la adolescencia, pensá que entonces eras otra persona, ahora ni siquiera tenés las mismas células en tu organismo. En cierto sentido, tenés la extraordinaria misión de superar una adicción en la que otra persona te inició. Volvé a ponerte en contacto con aquella joven. ¿ Por qué empezó ? ¿ Fumar estaba de moda ? ¿ Era una manera de romper las normas impuestas por los padres ? ¿ O tal vez una estrategia para perder peso, sentirse aceptada, o superar el nerviosismo y la timidez ? Ayudá a esa niña que todavía llevás dentro, con una terapia, una práctica espiritual o las entradas de un diario, para que se sienta fuerte, segura y respaldada; y dejá que la energía de aquella niña que se fumó aquel primer paquete te ayude a apagar tu último cigarrillo.


Sé consciente de lo muche que hay en juego: para empezar, tu vida.
Todas sabemos que fumar provoca cáncer de pulmón, enfisema, enfermedades coronarias, defectos de nacimiento, y dificultades respiratorias. También puede trastocar tu aspecto: descompone el colágeno de tu piel (la sustancia que la gente paga para que le inyecten en la cara) y crea una legión de radicales libres dispuestos a dañarte el cutis. Si lo dejaras, o si nunca hubieras empezado a fumar, tu rostro tendría un color más saludable y menos arrugas en las comisuras de ojos y boca, y te saldrían menos espinillas y sarpullidos. Mejor aún: pasados tres años, los pulmones de una ex fumadora pueden parecerse a los de alguien que no ha fumado en su vida.
Dejálo al mismo tiempo que una amiga; unite a un grupo de apoyo; masticá chicles o ponéte parches, o lo que sea. Si no da resultado, volvé a empezar. Si volvés a fracasar empezá de nuevo. Esta vez llevás las de ganar. Cuando ganes podrás vivir para convencer a tus nietos y bisnietos de qu no fumen.
Respecto a los cigarrillos de otros, no tiene nada de malo pedir a un fumador que fume en otro sitio en el que vos no respires. Al igual que un fumador tiene derecho a fumar de una manera digna, un no fumador merece respirar hondo, envejecer despacio y hacer valer sus derechos.



Palabras revitalizantes: Hoy es un buen día para salvar mi vida.

Fuente: Cada día más joven. Victoria Morán. 

martes, 17 de marzo de 2015

El COLOR del otoño

El nuevo color de temporada, ya está entre nosotras. Aprendé a llevarlo con estilo.


El otoño - invierno 2015 nos invita a lucir su color estrella: "Marsala", una mezcla entre rosado y púrpura, con tintes terrosos; inspirado en los tonos del oporto.


Es cálido, sobrio y elegante. A primera vista no es muy juvenil, pero puede utilizarse en prendas con estampados o de rayas, o combinarlo con jeans u otros accesorios que aporten tonos más casuales.

Bolsos, zapatos, pañuelos o incluso maquillaje son una opción sutil para llevar el color que viene marcando el 2015.

viernes, 6 de marzo de 2015

Cambio de estilo

Alerta con quedarse anclada en un estilo cuando una tiene ya cierta edad: ¡eso es lo que avejenta ! Es el mayor peligro que nos acecha cuando cumplimos los cuarenta y seguimos vistiéndonos como cuando teníamos treinta. Salimos de esa bendita década y empezamos a sentirnos bien, a ver que todo funciona, todo es posible, que nuestra vida laboral es apasionante, y nuestra vida sentimental también, los hijos . . . Somos jóvenes y maduras a la vez, y querríamos que eso siguiera siempre igual, aunque ¡ tampoco hay tiempo para pensar !


A los cuarenta, y de la forma más sorprendente, nos planteamos una pregunta surrealista: ¿Todavía me lo puedo permitir ?, y más que el hecho de saber la respuesta, lo que nos asombra es habernos planteado la pregunta. En realidad, aún no es tarde, ¡ aunque más vale tarde que nunca ! Es muy importante no aferrarnos a lo que nos favorecía tanto diez años antes. Hemos cambiado, los tiempos han cambiado, y también la moda. Podemos reivindicar un estilo determinado, pero caer en el aburrimiento, en la falta de interés por las novedades, en la ausencia de deseo, en la rutina y en el miedo al cambio o al error, ¡ eso NO ! Hay que aceptar que una puede equivocarse.
Hay que saber variar el estilo cuando nos hacemos mayores. No se trata de cambiar, sino de evolucionar.


Regla de oro N° 1


  • No seguir jamás los convencionalismos.
  • No descuidarse jamás.
Regla de oro N° 2

Encontrá siempre el accesorio que transforme tu imagen. Hacé que se note . . . ¡ los viejos rockeros nunca mueren !
Ejemplo: Si con frecuencia te vestís con colores neutros; azul marino, negro, camisa blanca, usá una camisa fucsia y sorprendé a todo el mundo. De entrada, ¡ a nadie le interesará ya la edad que tenés !


Fuente: Guía de estilo de Inés de la Fressange.

lunes, 12 de enero de 2015

Trajes de Baño

Algunos consejos para elegir tu traje de baño si tenés exceso de peso:

Paula Estay (Asesora de imagen personal) nos deja sus recomendaciones para no errar a la hora de elegir nuestro traje de baño si tenemos sobrepeso


Los prejuicios, las miradas, la autocrítica, todas estas son cosas que no deben afectarnos si padecemos un problema de sobrepeso o simplemente  tenemos unos kilitos de más. Debemos  perder la vergüenza, aceptarnos como somos y aprender a convivir con nuestro cuerpo y disfrutar de este maravilloso verano.

Uno de los grandes retos para las gorditas es enfrentarnos a ir a la playa; cuando comienza a salir el sol y todo el mundo piensa en bañarse y tumbarse al sol nosotras nos enfrentamos al espejo... Al vernos diferentes que el resto, preferimos pasar la tarde en la playa tapadas de los pies a la cabeza con cualquier excusa. Pero el miedo a mostrar nuestro cuerpo es una tontería, y toda la gente aunque tenga un poco más de peso del habitual, debería sentirse a gusto rodeado de amigos disfrutando del sol. Para este fin, te dejamos algunos tips para que te sientas a gusto, hermosa y feliz!

  • Un traje de baño entero es una buena opción.
  • Buscá géneros firmes y sólidos,  forrados para que controlen  la zona abdominal.
  • Elegí colores básicos y tratá de evitar los estampados.
  • Optar por breteles anchos que sujeten el busto.